MITOLOGIA ROMANA






Las prácticas rituales romanas de los sacerdotes oficiales distinguían claramente dos clases de dioses: los di indigetes y los di novensides o novensiles. Los indigetes eran los dioses originales del estado romano (véase Di indigetes), y su nombre y naturaleza están indicados por los títulos de los sacerdotes más antiguos y por las fiestas fijas del calendario. Los novensides eran divinidades posteriores cuyos cultos fueron introducidos en la ciudad en el periodo histórico, normalmente en una fecha conocida y como respuesta a una crisis específica o necesidad percibida.

Las divinidades romanas primitivas incluían, además de los di indigetes, un montón de los llamados dioses especialistas cuyos nombres eran invocados al realizar diversas actividades, como la cosecha. Los fragmentos de los viejos rituales que acompañaban a estos actos como el arado o la siembra revelan que en cada parte del proceso se invocaba a una deidad diferente, estando el nombre de cada una de ellas derivado regularmente del verbo para la operación. Estas divinidades pueden ser agrupadas bajo el término general de dioses asistentes o auxiliares, que eran invocados junto con la deidades mayores. Los antiguos cultos romanos eran más un polidemonismo que un politeísmo: los conceptos que los adoradores tenían de los seres invocados consistían en poco más que sus nombres y funciones, y el numen o ‘poder’ del ser se manifestaba en formas altamente especializadas.

El carácter de los indigetes y sus fiestas muestran que los antiguos romanos no sólo eran miembros de una comunidad agrícola sino que también estaban orgullosos de luchar y muy involucrados con la guerra. Los dioses representaban distintivamente las necesidades prácticas de la vida diaria, como las sentía la comunidad romana a la que pertenecían. Se entregaban escrupulosamente a los ritos y ofrendas que consideraban apropiados. Así, Jano y Vesta guardaban la puerta y el hogar, los Lares protegían el campo y la casa, Pales los pastos, Saturno la siembra, Ceres el crecimiento del grano, Pomona la fruta, y Consus y Ops la cosecha. Incluso el majestuoso Júpiter, rey de los dioses, era honrado por la ayuda que sus lluvias daban a las granjas y viñedos. En su más amplio carácter era considerado, a través de su arma de rayos, el director de la actividad humana y, por su amplio dominio, el protector de los romanos en sus expediciones militares allende las fronteras de su propio país. Prominentes en la época más antigua fueron los dioses Marte y Quirino, que a menudo se identificaban entre sí. Marte era un dios de la guerra al que se honraba en marzo y octubre. Los investigadores modernos creen que Quirino fue el patrón de la comunidad militar en tiempos de paz.

A la cabeza del panteón primitivo se encontraba la tríada Júpiter, Marte y Quirino (cuyos tres sacerdotes, o flamines, tenían el mayor rango), y Jano y Vesta. Estos dioses antiguos tenían poca individualidad, y sus historias personales carecían de matrimonios y genealogías. A diferencia de los dioses griegos, no se consideraba que funcionaban de la misma forma que los mortales, y por ello no existen muchos relatos de sus actividades. Este culto primitivo está asociado con Numa Pompilio, el segundo rey de Roma, de quien se creía que tuvo como consorte y consejera a la diosa romana de las fuentes y los partos, Egeria, a quien a menudo se identifica como una ninfa en las fuentes literarias posteriores. Sin embargo, se añadieron nuevos elementos en una época relativamente temprana. A la casa real de los Tarquinios se atribuyó en las leyendas el establecimiento de la gran Tríada Capitolina, Júpiter, Juno y Minerva, que asumió el lugar supremo en la religión romana. Otras adiciones fueron el culto a Diana en el monte Aventino y la introducción de los Libros Sibilinos, profecías de la historia del mundo que, según la leyenda, fueron compradas por Tarquinio a finales del siglo IV a. C. a la Sibila de Cumas.


Mitología antigua sobre los dioses


El modelo romano incluía una forma muy diferente a la de los griegos de definir y concebir a los dioses. Por ejemplo, en la mitología griega Deméter era caracterizada por una historia muy conocida sobre su dolor por el rapto de su hija Perséfone a manos de Hades. Los antiguos romanos, por el contrario, concebían a su equivalente Ceres como una deidad con un sacerdote oficial llamado Flamen, subalterno de los flamines de Júpiter, Marte y Quirino, pero superior a los de Flora y Pomona. También se le consideraba agrupado en una tríada con otros dos dioses agrícolas, Liber y Libera, y se sabía la relación de dioses menores con funciones especializadas que le asistían: Sarritor (escardado), Messor (cosecha), Convector (transporte), Conditor (almacenaje), Insitor (siembra) y varias docenas más.

Así pues, la «mitología» romana arcaica, al menos en los referente a los dioses, no estaba formada por relatos sino más bien el entrelazamiento y las complejas interrelaciones entre dioses y humanos.

La religión original de los primeros romanos fue modificada por la adición de numerosas y contradictorias creencias en épocas posteriores, y por la asimilación de grandes porciones de la mitología griega. Lo poco que se sabe sobre la religión romana primitiva no es gracias a relatos de la época sino a escritores posteriores que buscaron preservar las viejas tradiciones del olvido en el que estaban cayendo, como el estudioso del siglo I a. C. Marco Terencio Varrón. Otros escritores clásicos, como el poeta Ovidio en sus Fastos (‘calendario’), fueron fuertemente influidos por los modelos helenísticos, y en sus obras se recurre con frecuencia a las creencias griegas para rellenar los huecos de las tradiciones romanas.

Naturaleza de los antiguos mitos romanos


Los romanos no tenían relatos secuenciales sobre sus dioses comparables a la Titanomaquia o la seducción de Zeus por Hera, hasta que sus poetas comenzaron a adoptar los modelos griegos en el último lapso de tiempo de la república romana. Sin embargo, lo que si tenían, era:

* Un sistema muy desarrollado de rituales, escuelas sacerdotales y panteones de dioses relacionados;
* Un rico conjunto de mitos históricos sobre la fundación y auge de su ciudad por parte de actores humanos con ocasionales intervenciones divinas.

Dioses extranjeros


La absorción de deidades locales vecinas tuvo lugar a medida que el estado romano conquistaba el territorio vecino. Los romanos solían conceder a los dioses locales del territorio conquistado los mismos honores que a los dioses antiguos que habían sido considerados propios del estado romano. En muchas casos las recién adquiridas deidades eran invitadas formalmente a llevar su domicilio a nuevos santuarios en Roma. En 203 a. C., la figura de culto representativa de Cibeles fue retirada de Pesino (Frigia) y acogida ceremoniosamente en Roma. Además, el crecimiento de la ciudad atrajo a extranjeros, a los que se permitía continuar con la adoración a sus propios dioses. De esta forma llegó Mitra a Roma y su popularidad en las legiones extendió su culto hasta tan lejos como Bretaña. Además de Cástor y Pólux, los asentamientos conquistados en Italia parecen haber contribuido al panteón romano con Diana, Minerva, Hércules, Venus y otras deidades de menor rango, algunas de la cuales eran divinidades itálicas, procediendo otras originalmente de la cultura griega de Magna Grecia. Las deidades romanas importantes fueron finalmente identificadas con los más antropomórficos dioses y diosas griegos, y asumieron muchos de sus atributos y mitos.

Mitología romana


La mitología romana, es decir las creencias mitológicas de los habitantes de la Antigua Roma, puede considerarse formada por partes. La primera, principalmente tardía y literaria, consiste en préstamos completamente nuevos procedentes de la mitología griega. La otra, mayoritariamente antigua y cúltica, funcionaba en formas muy diferentes a las de equivalente griega.




los dioses

JUPITER




Divinidad itálica del cielo, la luz y los fenómenos atmosféricos. Considerado también el dios supremo del panteón antiguo. Formaba primero parte de la Triada con Marte y Quiri, sustituida luego por la triada Capitolina, con Juno y Minerva. Por su condición de príncipe de los dioses fue identificado con el Zeus griego y asumió sus mitos. Le correspondía la celda central del templo del Capitolio, pero tenía otras en la ciudad, la del forum antiguo.


MINERVA




Divinidad itálica de origen etrusco, patrona de los artesanos. Fue incluida en la triada capitolina juntamente con Júpiter y Juno. Al mismo tiempo su identificación con la diosa Athena hasta que al final asumió la personalidad y el mito de la diosa griega. Tenía templos en el Celi, en el forum de Nerva y en el Aventino y le correspondía una celda lateral del templo del Capitolio.



VENUS




Divinidad itálica de la primavera, que presidía la floración de las plantas de donde pasa a ser considerada como diosa de la belleza y del amor. Por estos atributos fué identificada con la Afrodita griega. Madre de Eneas y por tanto origen de la estirpe latina. En su honor se erigió el monumental templo a Venus y Roma, en el Fórum antiguo y el de Venus Gènetrix en el Fórum del César



MARTE




Divinidad itálica de carácter agrario. Una de sus funciones era la de proteger los campos en tiempos de guerra. Poco a poco fue derivando a dios de la guerra a medida que los romanos se convirtieron en una potencia militar. Similar al dios Ares griego pero con la diferencia de que era un dios apreciado y objeto de culto oficial. Se le consideraba protector del ejército comentándose que en algunas ocasiones se le había visto en primera línea de las tropas en el campo de batalla. Tenía un templo en medio del Fórum Augusto.



ESCULAPIO




Nombre que recibía Aclespio entre los romanos. Su culto se introdujo en Roma el 293 a.C como consecuencia de una epidemia de peste que el dios ayudó a eliminar. Tenía un santuario en la isla Tiberina.


SATURNO




Divinidad itálica de carácter agraria. Protegía los campos sembrados y los frutos de la tierra. Fué identificado con el titán Cronos cosa que le convertía en padre de Júpiter y obliga a los romanos a dar un final diferente al mito titanomaquia de acuerdo con la eminencia que este dios contaba en la religión romana. Ellos creían que Saturno una vez vencido se había instalado en Italia, hospedado por Jano en el Capitolio y había enseñado a los primeros habitantes de la península a cultivar la tierra. Tenía un templo en el Fórum antiguo al pie del Capitolio.


NEPTUNO




Divinidad de las aguas. Al principio sus dominios se limitaba a las aguas continentales y la lluvia, pero su identificación con el dios griego Poseidón hizo que fuera considerado dios del mar. Tenia un templo entre el Aventino y el Palatino a la vía Ostia.


VESTA




Culto introducido por Eneas según la leyenda en el Lacio. Numa instituyo el colegio de Vestales, sacerdotisa vírgenes encargadas de mantener la llama sagrada del estado. Su santuario que comprendía el templo y la casa ocupaba gran parte del Forum antiguo.


MERCURIO




Su nombre deriva de “mercado” y tenía la función de proteger las transacciones comerciales. Tenía un templo en el Aventino


JUNO



Protectora de las mujeres, del matrimonio y de los nacimientos: en Roma junto a Júpiter y Minerva formaba la triada Capitolina. No tardó en ser identificada como Hera y convertida en esposa de Júpiter. Entre los templos que tenía destacan el que tenía cerca del Forum Imperial y otro en el Aventino. Le correspondía una celda lateral en el templo del Capitolio.


VULCANO





Divinidad que era representada como una hoguera pública. Con el tiempo se le identificó con Hefesto y se convirtió en patrón de los herreros. Tenía una capilla en el Comicio llamada Volcanal y un templo en el Campo de Marte



PLUTON




Sobrenombre de Hades en alusión a las riquezas del subsuelo. Era el nombre utilizado usualmente por los romanos. Dios de los infiernos reinaba sobre los espíritus de los muertos y las riquezas subterráneas, tesoros y minas así como la germinación de las semillas enterradas bajo la tierra que le consagraron un templo subterráneo al campo de Marte
Plutón, dios del Hades, y su esposa Proserpina. A los pies de Plutón, Cerbero: el perro de tres cabezas

DIANA



Diosa de los bosques, más tarde identificada con la luna. En esta última faceta presidía la gestación y el parto. Tenía un templo muy antiguo en el Aventino y otro en el lago Nemi.


CUPIDO



Dios que encarnaba el deseo amoroso. Fué identificado con el Eros griego.


BACO




En las primeras épocas fué conocido como Liber y con el tiempo se le identificó con Bacus. Este nombre era el más usado por romanos para designar a Dionisio. Fué dios de la viña y del vino. Antiguamente formaba parte de una triada con Ceres y Libera con los cuales tenía un templo conjunto en el Aventino


CERES




Diosa romana protectora del campo y las siembras. Con el tiempo pasó a ser identificada con Deméter y copió sus mitos. Tenía un templo en el Aventino.


PROSERPINA



Nombre con el que los romanos conocían a Perséfone. Diosa de la vegetación


CIBELES




Diosa de orígen Frigio representaba la fertilidad de la naturaleza en sus aspectos más salvajes. Su culto de carácter orgiástico se centraba en la renovación anual de la naturaleza para mas adelante pasar a ser la muerte y la resurrección de los fieles. En romana se le conocía con el sobre nombre de Magna Mater y Bona Dea. Tenía un santuario Frigio que se situaba en los bosques del monte Ida.


Comentarios

Entradas populares