LOS PARTOS


Mi intención es realizar un trabajo en el que se reflejen los contactos que el pueblo Parto mantuvo con el Imperio Romano comenzando estos a partir del siglo I a.C. No obstante parece imprescindible comenzar el estudio de este pueblo desde sus orígenes nómadas y posteriormente observar la gran expansión que experimentaron para poder ver mejor los inicios de los bravos enfrentamientos con Roma que van a caracterizarlos como pueblo guerrero y audaz, a partir de ahí procederemos a analizar el porqué de esos enfrentamientos.
Los Partos, se expandieron por un amplio territorio configurando lo que podríamos denominar como un imperio, este supuso un desafío serio para el control de Oriente Medio al oeste del río Eúfrates por parte del Imperio Romano, llegaron a reflejar un importante obstáculo en la política imperial romana, plantando cara en cierta forma al gigante que desde hacía siglos dominaba el Mediterráneo.
Este pueblo dejó una herencia notable en el arte y la arquitectura creando un estilo de influencia helenística mezclado con el persa nativo, sobre todo en el trabajo ornamental del metal. Las ideas del diseño de sus monedas fueron transmitidas más allá de Oriente Medio. Desarrollaron un sistema que podríamos denominar de tipo “feudal” (salvando las distancias con el concepto medieval) el cual fue transmitido a la dinastía Sasanida y posteriormente al mundo Árabes.
Partia ocupó las zonas que en la actualidad comprende Irán, Iraq, Turquía, Armenia, Georgia, Azerbayán, Turkmenistán, Afganistán, Tayikistán, Paquistán, Siria, Líbano, Jordania, Palestina, Israel, Kuwait y la costa del golfo persa de Arabia Saudi. Como puede observarse, los territorios albergan la mayoría del Oriente Medio y sudoeste de Asia, controlando el camino de la seda y formando una superpotencia de tipo comercial en el este. Contrapesó la hegemonía de Roma en el oeste, algo fundamental para analizar y buscar respuesta al porqué de sus conflictos. No hay muchos escritos y la mayoría de los conservados son de procedencia latina, debido a sus enfrentamientos con Roma, lo que no permite plantear fuentes fiables para el historiador. Mucho de lo que sabemos de Partia se debe a sus monedas por eso la numismática es una buena fuente a la hora de analizar a este pueblo
De origen escita, este pueblo pertenecía desde tiempos inmemoriables a la confederación de tribus que se agrupaban con el nombre de Dahae, establecidas en el área comprendida entre el curso actual del río Oxus y la fachada oriental del Mar Caspio.
Las noticias que se nos presentan de los partos son escasas y oscuras, diversas son las teorías del nacimiento de este pueblo. Una de las más extendidas y común a diversos historiadores los situa como una tribu que posiblemente a mitad del S.IV a.C. A causa de algún enfrentamiento con sus vecinos fue expulsada de la confederación y obligada a buscar tierras donde establecerse. Así llegaron a la zona sur de sus primeros asentamientos. Fueron vasallos del Imperio Persa y tras su caída pasaron a ser propiedad de los Macedonios que no apreciaban estas tierras periféricas. El primer gobernador Macedonio bajo el que militaron fue Soleo Estaganir, Sátrapa de Margiana (oficial griego, al que se le entrego ésta satrapía por ser periférica y no presentar interés para los generales alejandrinos). Tras la desmembración del imperio alejandrino, pasaron a servir a Eumenes, tras su derrota sobre Antígono y finalmente a Seleuco Nicátor, continuaron formando parte del Imperio Seleúcida hasta el año 250 a.C., en el que el Imperio se encontraba en un periodo de decadencia por discordias civiles que facilitaron que el sátrapa de Bactría proclamase su independencia, así casi todos los pueblos seleúcidas se sumaron a la secesión. Los Partos, bajo Arsáces I, proclamaron su independencia, más tarde ( año 239 a.C.) los gálatas derrotaron al ejército seleúcida y su rey Seleuco II Calinico; éste aprovechó para atravesar la frontera y entrar en la satrapía de la Parthyene (Partia) expulsando a su gobernador Andrágoras y asentándose en aquellas regiones. De esta región recibirá el Imperio su nombre. Arsáces no encontró oposición y arrebató la región de Hyrcania a los seleúcidas, esto provocó el choque con Seleuco II y por otro lado con Diódoto el poderoso rey de Bactria que pretendía extenderse hacía el oeste en perjuicio de su vecinos partos tras la muerte de este acaba el problema su hijo llega a un acuerdo pacífico con los partos. El ejército seleúcida avanzó y fue derrotado por Arsáces. Seleuco se vio obligado a retroceder ya que Antioco y Hieray habría provocado una rebelión en Siria (interrumpiendo así la campaña parta)
Comenzaba una etapa de tranquilidad para el territorio recién conquistado por Arsáces, que debía ser organizado. Construyó una nueva capital, Dara, muy bien situada. Por todo el territorio se construyen fortificaciones y es reforzado el ejército basando en él el poder del pueblo. A la muerte de Arsáces sus sucesores adoptaron su nombre sin pasar a ser un título.
El sucesor de Arsáces I fue su hermano Tirídates fundador de la dinastía Arsácida. Se cree que en esta etapa el territorio estaba dividido administrativamente en cinco provincias: Astauene, Apavarktikene, Parthyene, Hyrcania y Comisene.
Entre los años 211 y 191 a.C., aproximadamente los partos continuaron sus expansiones con Artabano I pero se encontraron frente a frente con el rey seleúcida Antíoco III que consideraba propias las provincias orientales. El ejército seleúcida atacó las posiciones partas en las montañas de la Hyrcania lo que obligó a los partos a defender sus fortalezas estratégicas, ésto no impidió que Antíoco continuara su penetración en Partia. Finalmente Artabano I fue obligado a firmar una alianza con Antíoco III y seguramente a mantener un vasallaje formal lo que puede deducirse también por encontrar arqueros partos a caballo en la batalla de Magnesia en el 191 a.C., en la que Antióco III fue derrotado por los romanos. Continuó la expansión parta con la llegada al trono de Arsáces III Priapacio y su hijo primogénito Fraates I (Arsáces IV) que conquistó el territorio de los Mardos a orillas del mar de Hyrcania. Uno de los reyes que llevaron a Partia a su máxima expansión fue Mitrídates I (171-138 a.C.) Fraates I varia la línea sucesoria no nombra a su hijo como era costumbre si no a su hermano.
Mitrídates comenzó la expansión hacía el este, así entra en enfrentamiento con Eucrátides, rey de Bactría, que no puede detener el avance parto entre otros motivos por guerras internas. De esta manera pierde el territorio hasta la línea de Herat. Más tarde caen también los Estados periféricos situados en la cara este del imperio. Así Mitrídates conquista la Media y Mesopotamia en el 155 a.C. Y posteriormente Elinea y Seleucia en el 141ª.C. En esta época en la zona oriental comienzan a llegar invasiones de pueblos nómadas y Mitrídates se repliega. Lo que es aprovechado por el rey seleúcida Demetrio II para emprender una ofensiva e intentar recuperar los territorios perdidos a manos de los partos. Demetrio es apoyado por los griegos de Mesopotamia y por los persas que temen el dominio parto; consiguen victorias iniciales pero finalmente Mitrídates reconquista el territorio, somete de nuevo Seleucia en el 140 a.C., funda Ctesifonte como una colonia militar encargada de vigilar Mesopotamia, así la frontera de los partos se asienta en el Eúfrates. Mitrídates murió en el 138 a.C., dejando un extenso territorio parto en el Medio Oriente.
Con esta expansión territorial resultan comprensibles los enfrentamientos que mantendrá Roma con Partia tras la intervención de Roma en los asuntos de Oriente y la situación estratégica desde el punto de vista comercial que suponen estos territorios.
Bajo el reinado del rey Mitrídates (171 a 138 a.C.), los partos anexionaron la mayor parte de Persia y luego las tierras que se extienden entre el río Eúfrates y Afganistán, donde impusieron su dominio durante cinco siglos
Es difícil reconstruir la organización del Imperio Parto ya que no son muchas la fuentes y la mayoría, de procedencia latina, no resultan demasiado claras. No se sabe con exactitud si las distintas partes del imperio tenían una organización interna y cierta independencia, en todo caso y aunque así fuera, siempre con una subordinación al monarca arsácida.
Se conoce por otro lado que el Imperio Parto no era una entidad política centralizada. Existían reinos mayores y menores, cuyos soberanos eran vasallos del rey de reyes y cuya organización política debía presentar una especie de estructura “feudal” (no entendida como el término de feudalismo en la Edad Media) similar a la del Imperio. El título de Rey de reyes fue usado por los Persas y el primer monarca arsácida que lo utilizó fue Mitríades II y posteriormente sus sucesores.el vasallaje en el mundo parto consistía en un vínculo de subordinación de los soberanos de los distintos reinos al Rey de reyes a través de distintos pactos según la circunstancia del momento.
Las satrapías eran provincias gobernadas por los varones de familias prestigiosas. Esta clase social era denominada probulos, una alta aristocracia solamente dependiente del monarca arsácida. De ella procedían los gobernadores y los generales del ejército parto.
Existían territorios con diferente organización por sus antecedentes políticos como las ciudades griegas que habían pertenecido al reino seleúcida, conservaban sus propias instituciones y su estructura interna pero siempre subordinadas al monarca arsácida al igual que el resto de los territorios.
Después de la conquista de; Asiria, Babilonia y Elam, los partos organizaron su imperio adaptándose a las costumbres de estos pueblos ya que las élites anteriores de estas regiones eran griegas y tenían muy arraigados sus hábitos políticos. Así las ciudades conservaron sus derechos antiguos y las administraciones civiles seguían siendo más o menos conservadas. Hasta el siglo II se conservó el alfabeto griego. Existían varios idiomas y diversos sistemas económicos. No era, como señalamos anteriormente un poder centralizado. Los lazos flojos entre las partes separadas del Imperio ayudaron en los primeros siglos a mantener en auge el sistema, (más tarde esto pudo convertirse en una causa de su decadencia). La capital más importante del primer periodo parto fue Ctesifonte, atacada varias veces por los romanos pero el Imperio sobrevivió por tener otros centros importantes de poder. Tras las conquistas de Mesopotamia y Persia la expansión de los partos se detuvo en buena parte debido al conglomerado de reinos, provincias y ciudades estados que debilitaron seriamente el estado de Partia. Los dirigentes locales desempeñaron papeles importantes y el rey tuvo que respetar sus privilegios. Varias familias nobles tenían votos en el consejo real. Algunos de ellos tenían el privilegio de coronar al rey de Partia y de poseer guardias armadas, que bien podían pasar por ejércitos, propias. Cuando el poder real era débil, las divisiones entre la aristocracia suponían un grave peligro para la estabilidad, este aspecto es claro y se ha venido observando a los largo de toda la Historia, las monarquías fuertes cuentan con noblezas débiles. Resulta sorprendente que en esta época los diferentes reinos podían tener distintas monedas, lo cual no era un privilegio muy extendido en la antigüedad). La élite local pagaba tributos al rey el tributo era una fuente de la renta real, otros eran los peajes al controlar Partia la ruta comercial de la seda entre el mar Mediterráneo y China.
4.1- Roma y Oriente
El verdadero expansionismo romano se remonta al momento en que Roma dirigió la mirada hacia el mediterráneo oriental. Antes de ello se puede hablar de imperialismo accidental, ya en el siglo II a.C. La amenaza exterior que representaban los samnitas, los galos o los cartagineses incitó a roma a hacer la guerra. Una vez victoriosa se encontró dueña de muchos territorios nuevos. No gestionó bien en un principio sus provincias, lo que demuestra que no había previsto aquella expansión territorial, en un principio Roma luchó en oriente contra los piratas locales como en la campaña contra iliria, al otro lado del Adriático. A partir de la segunda guerra de Macedonia ( 200-196 a.C.) por su carácter deliberado, se intuye el nacimiento del imperialismo romano. Con su intervención en Grecia, Roma proclamaba la libertad de los griegos, más tarde dependería de Roma. En fin en el periodo del Alto Imperio Roma estaba suficientemente instalada en Oriente[.
4.2 La Importancia de la Ruta de la Seda.
La legendaria ruta a través de la cual la seda viajó por el mundo antiguo, produjo fuertes lazos entre culturas. En el siglo II a.C., la China de la dinastía Han comenzó a comerciar con el reino de Bactria (Afganistán). Existían caminos que vinculaban Xian en China y Antioquia en el mediterráneo. La Ruta de la Seda se extendió hasta Nara, en Japón al este, y hasta Roma en el oeste.
La aristocracia romana se interesó por la sedas chinas y otros productos como la pimienta y la canela. Esto se atestigua sobre todo por las monedas de plata romanas encontradas en esa dirección. Igualmente fluyeron las ideas por la Ruta de la Seda como el Budismo y el Cristianismo. Así esta ruta comercial que unía China con la Roma Imperial hacía posible los contactos comerciales o belicosos (luchas por su control) de Roma con otros pueblos como los partos. La demanda de bienes suntuosos orientales por parte del Imperio Romano fue muy provechosa para todos los mercaderes y en particular para los de las tierras partas así crecieron ciudades de caravana como Petra, Palmira, Hatra, y Carax en el Golfo Pérsico. También es probable que durante el largo periodo de gobierno parto sobre Irán se intercambiaran entre Europa y el lejano Oriente muchas plantas, frutas y productos. La granada llegó probablemente de China procedente de Irán.
Bajo los partos se comerciaba tanto con China como con el Imperio. Se cree que los romanos buscaron el contacto directo con la India y con el imperio de Kusha por razones económicas, y por aprovechar los marinos el viento de monzón más que a causa de diferencias políticas con Partia.
La introducción de las telas de seda en el Imperio Romano iba a provocar algunos problemas. Plutarco cuenta cómo después de una larga batalla contra los partos las tropas del general romano Craso, que se había alejado de sus bases, quedaron aterrorizadas al ver los estandarte brillantes que blandían sus enemigos. La derrota se explica por causas sobre todo estratégicas, pero según el historiador latino Floro, la desastrosa batalla de Carras, en el 53 a.C., fue la primera ocasión que tuvieron los romanos, y con ello algunos galos, de ver la seda. Apenas un siglo más tarde fue adoptada por los romanos elegantes y desaprobada su uso por muchos filósofos.
4.3 La influencia del arte y la cultura Parta
A medida que los partos se desplazaban hacía el oeste, desde la meseta iraní a las llanuras de Mesopotamia su arte y su cultura iban aumentado el influjo helenístico y de Oriente Próximo. Su primera capital estaba en Irán nororiental; posteriormente se estableció en Hecatómpilo, situada cerca de la actual Damghan, luego Ecbatana y, por último, Ctesifonte. Se supone que los reyes apoyarían a las ciudades y a la población helenizada con objeto de contrarrestar a la aristocracia local. Pudo existir una división cultural entre el arte de influjo oriental y el típicamente parto en principio simultáneos y hacía el siglo I d.C., el estilo clásico da paso al arte que los historiadores consideran típicamente parto cuyas principales características son: la frontalidad y el motivo del galope tendido. Estas características siguen una evolución común a todo el Cercano Oriente; sólo el mundo greco-romano siguió copiando las obras maestras del siglo de oro griego y solo cuando las religiones orientales se hubieron extendido por todo el imperio romano se extendió también el estilo oriental.
Se sabe muy poco de las religiones del ámbito parto, por los restos arqueológicos que conserva Irán del periodo Parto nos confirma los cultos de Heracles, Dionisio y otras divinidades helenísticas, unidas a divinidades locales. Antes y después de los Partos, el culto de Ahura Mazda florecía en Irán, y fue el que predominó entre los Partos. Hoy sabemos también que había grandes colonias judías en Mesopotamia y en el resto del territorio parto, tenemos noticias de esenios y samaritanos seguidores de Jesús y Juan el Bautista, y de la conversión al judaísmo en el siglo I de la familia real de Adiavene. Las religiones mistéricas, los credos gnósticos y los cultos de salvación en todo el imperio romano hubo de tener cierto eco entre los partos. El siglo I d.C., fue un periodo de cambio en el arrinconamiento de las formas religiosas, sociales y culturales antiguas. Además, el estado parto alcanzó por entonces su punto más bajo de vigor político, y los romanos aprovecharon repetidamente esta debilidad para invadir Mesopotamia
4.4 Enfrentamientos entre el Imperio Romano y el Imperio Parto.
Dado que las fuentes principales con que contamos en materia de historia parta están escritas en griego o en latín, tal historia se reduce a una sucesión de guerras entre el Imperio Romano y Partía , en las que suele salir beneficiado el primero. Roma siempre utilizó como estrategia en su política de expansión buscar la alianza con las aristocracias locales.
En los 250 años de la instauración de la república Roma es dueña de Italia, a excepción de la Galia Cisalpina (norte de Italia). La conquista de Italia abrió las puertas a Roma hacia el mar Tirreno. Esto la enfrentó con Cartago (gran potencia naval y comercial) Roma consigue conquistar durante la Primera Guerra Púnica; Córcega y Cerdeña (provincias romanas en el 238) conquista la Galia Cisalpina terminando con el problema de la frontera norte. Con la Segunda Guerra Púnica, Roma consigue terminar con el dominio de Cartago en Hispania. Comienza una expansión hacia Oriente. Las legiones romanas, con una táctica y formación mucho más ágil y dinámica, derrotan a la poderosa falange griegas de Filipo, Macedonia pasa a ser provincia romana en el 148, y Grecia en el 146 a. C. En África Roma destruye definitivamente Cartago añadiendo una nueva provincia a los territorios. Roma estaba involucrada en los asuntos de Oriente. En el año 133 a. C. el reino de Pérgamo pasa a ser herencia de Roma, creándose la provincia romana de Asia. Las provincias romanas de Bitinia y Siria fueron fruto de las guerras que Roma tuvo con el rey del Ponto. Más tarde fueron anexionadas las islas de Chipre y Creta, y Cirene en el norte de África. Quedan el norte de Hispania, que es conquistado por Augusto, Britania, Arabia y Tracia. Se produce una contradicción del gobierno de un Imperio con una estructura de una polis antigua. En el fondo se pretendió una forma personal de gobierno, personalizado en César influenciado por las monarquías orientales. Con posterioridad se llegará al imperio, en manos de Augusto, como régimen político, rompiendo con la República, aunque se sostiene con las formas de gobierno y vocabulario republicano.
Las relaciones de Partia con Roma comienzan en época republicana, en el año 92 a.C. cuando Sila llega a dominar Capadocia, ocupada por Mitrídates rey del Ponto, se encuentra con una embajada de los partos, llegando a un tratado que reconoce la existencia de dos entidades estatales. Para Roma serán los terrenos a la orilla occidental del río Eúfrates y para Partia los del este, tratado que llegará hasta el año 53 a.C. Seguirán en años sucesivos varios foedus con un punto de fricción recurrente que será el reino de Armenia con influencia parta. En el año 53 se produce un cambio en la dinámica, Craso, Julio César y Pompeyo forman el triunvirato, el primero por una serie de desavenencias, llega con sus legiones desde Siria y ataca a los partos que no se lo esperaban. Cruzó el Eúfrates y tomó parte de Mesopotamia pero en el verano del año 53 se enfrentó con la caballería parta, lo que motivó la retirada del ejército romano a Armenia. Cuando se creían a salvo, los partos volvieron a atacar y Craso y su estado mayor entablaron conversaciones de paz durante las cuales fueron asesinados. La derrota de Carras supuso un duro golpe para los romanos que perdieron el águila de la Legión y numerosos soldados fueron hechos prisioneros. El fin del Triunvirato era un hecho, lo que provocaba la guerra civil entre César y Pompeyo.
La ambición de Partia será la provincia de Siria y a partir de aquí se considerarán verdaderos enemigos, los partos siempre serán el problema pendiente de Roma. Julio César planea una expedición como venganza y como defensa del territorio, pero quedan sus proyectos sin cumplir con su asesinato y son retomados por Marco Antonio, que permaneció en Oriente para preparar la proyectada expedición contra los partos, con los recursos de Egipto, emprendió en el año 36 a.C., la campaña contra los partos, que hubo de ser abandonada, al no poder contar con los soldados que Octaviano le había prometido en los acuerdos de Tarento, relaciones que habían sido tensadas tras el matrimonio de Marco Antonio con Cleopatra, reina de Egipto y llevaron al enfrentamiento directo entre Octaviano y este. Augusto alrededor del año 20 a.C., intentará llegar a un nuevo tratado diplomático, consiguiendo la devolución de rehenes y de las águilas romanas. La venganza contra los partos, por la batalla de Carrás, fue utilizada como propaganda por Augusto. Las consignas agresivas, finalmente se resolvieron en soluciones diplomáticas, cuyo punto central fue Armenia, el pequeño y montañoso reino que por su situación geográfica, estaba destinado a encontrarse bajo la efectiva influencia de uno de los dos grandes imperios, Roma o Partia, y que constituía el principal motivo de las relaciones hostiles entre ambos.
4.4.1-Politica de Augusto con los Partos (31 a.C. – 14 d. C.)
Augusto sólo encontró la inestable salida de lograr el reconocimiento de una soberanía romana sobre parte de Armenia, a medio camino entre el estado-cliente y la independencia, que no sirvió para dejar de considerar la frontera del Eúfrates como problemática.
Por esta razón, la protección de Siria se convirtió en vital, como eje de la defensa de la frontera oriental. En el norte de la provincia, fueron estacionadas cuatro legiones, en posiciones que permitieran su fácil concentración y envío a cualquier dirección, desde el cuartel general de Antioquia. Augusto fue prudente en Oriente por una parte por la ilimitada extensión del reino parto y por otra por su situación geográfica en la periferia del Imperio, muy alejado de Roma para significar un peligro real, y su debilidad, permitía lograr con el tiempo el reconocimiento de la soberanía romana por medios diplomáticos.
A la muerte de Augusto quedó modelada la extensión territorial del Imperio en un espacio uniforme alrededor del Mediterráneo, rodeado por un anillo de fronteras fácilmente defendibles. Augusto organizó este espacio con una política global, tendente a considerar el Imperio como un conjunto coherente y estable sobre el que debían extenderse los beneficios de la Pax Augusta. La cultura urbana constituía desde siglos el elemento imprescindible de organización política y social, por eso la política imperial no prescindió de este sistema en Oriente. Asímismo la atracción de Oriente se cumplió con un profundo respeto hacia las formas culturales del helenismo.
4.4.2- Política Oriental de Tiberio ( 14-37 d,C.) Dinastia Julio-Claudia
Tiberio Claudio Nerón, hijo de la segunda esposa de Augusto, Livia y adoptado por el princeps, es un eslabón clave en la historia del Imperio porque representa la transición de un poder personal, fundamentado en méritos propios, a un principio, en cierto modo, dinástico. En la política oriental el problema principal continuaba siendo la relación con los partos, que Tiberio trató de resolver a través de la diplomacia. La desaparición de varios reyes clientes de Roma en la frontera entre Roma y Partia, hizó que Tiberio transformara Capadocia en provincia y anexionara, Comagene a la provincia de Siria. Pero el problema más grave seguía siendo el reino de Armenia, donde, tras varias vicisitudes, fue entronizado un candidato de los romanos.
4.4.3- Política Oriental de Calígula ( 37-41)
Tras Tiberio su sucesor Calígula en cuanto a su política exterior fue una antítesis de la anterior. En Oriente , frente a la actuación de Tiberio, tendente a abolir los estados-clientes en las fronteras del Eúfrates, Calígula devolvió la independencia a Territorios de vital importancia estratégica, como Comagene.
4. 4.4.- Política Oriental de Claudio (41-54 d.C. )
La política provincial de Claudio seguía los principios de prudencia de Augusto , pero debió reparar errores cometidos durante la etapa déspota de Calígula. Algunos de los estados clientes pasaron al dominio directo de Roma. La política de fronteras se mantuvo en la línea seguida por Tiberio. El límite oriental presentaría dificultades como consecuencia de la endémica cuestión de Partia y Armenia. Durante un tiempo logró aplicar una política diplomática, al igual que Augusto y Tiberio, suscitó discordias dinásticas en Partia para mantener bajo el control a Armenia. Pero la subida al trono de Partia de Vologeses I, significó la pérdida de este control, al lograr establecer a su hermano Tirídates en el trono armenio.
4.4.5 Política Oriental de Nerón ( 54-68 d.C.)
Fue significativa en la política oriental de Nerón la intervención del ejército romano en el área del Mar Negro. El reino de Bósforo quedó anexionado a Roma. Se creó una flota de 40 navíos para la vigilancia del comercio y la protección contra la piratería en el Mar Negro y el Mediterráneo. Se proyectó el sometimiento de los sármatas y el llevar la frontera romana hasta el Mar Caspio. Ésto hubiera contribuido a debilitar uno de los flancos de los partos (el enemigo más temido por Roma en oriente). En Armenia había sido entronizado Tirídates, hermano del rey parto en lugar del prorromano Redamisto. Esto motivo un enfrentamiento por el control de Armenia, Estado cliente que servía de freno a los partos. El ejército romano dirigido por Corbulón, gobernador de Capadocia y de Galacia, con el apoyo de tropas de Siria, volvió a recuperar Armenia tras dirigir una campaña militar sobre las ciudades más importantes: el 58 d.C., toma Artayata, la capital, el 59 d,C., Tigranocesta. Finalmente Armenia no fue anexionada como provincia y se volvió a la situación inicial sirviendo esta de frontera y tapón. Roma ponía como condición que en reconocimiento de su hegemonía, Tiridates recibiera el poder de Roma. La negativa de éste alargo los conflictos siete años. Al final Corbulón dirigió de nuevo una campaña retomando todo el territorio de Armenia, para que Tirídates aceptara la paz y la condición del vencedor de que se dejara coronar en la propia ciudad de Roma de manos de Nerón (año 66 d.C.)
4.4.6 Vespasiano (69-79 ) Dinastía Flavia
La restauración de Vespasiano, tras un periodo de enfrentamientos, incluía una múltiple actividad en los campos de la política, la administración, las finanzas, el ejército y el mundo provincial, cuyos resultados nos proporcionan la clave para comprender el alcance de su obra. En su política exterior mantuvo los principios de prudencia seguidos por Augusto, atendiendo a nuevos problemas surgidos en los límites del Imperio. Durante los Julios-Claudios las bases de sustentación del principado habían estado en Roma e Italia. El mundo provincial constituía una explotación económica y un enriquecimiento para el Estado y para los empresarios romanos e itálicos. El dominio romano había generado en las provincias un proceso de culturación y un desarrollo económico que hacía de ellas una parte fundamental del edificio político del principado. La política provincial de Vespasiano integrará la participación activa de las provincias en el marco del Imperio. La frontera oriental extendida frente al Imperio Parto se presentaba desequilibrada desde el compromiso realizado por Nerón en el año 63 d.C. A partir del año 75 las relaciones de Roma con Partia se deterioran . Vologeso, presionado por tribus alanas, había solicitado la ayuda romana, Vespasiano se negó a intervenir, confiando en que las dificultades partas debilitarían al enemigo perpetuo. El rey parto, como consecuencia, invadió la provincia de Siria. Poco después con la muerte de Vologeso se restableció la paz pero Vespasiano sabía que los partos eran un gran peligro y dio un giro en la política oriental. Frente al sistema augusteo de los estados clientes, entre Roma y Partia, el emperador prefirió establecer un territorio provincial compacto con una sólida defensa, desde el Mar Negro al desierto de Arabia. Anexionó los dos últimos reinos vasallos de Anatolia, Comagene y Armenia Menor, y reorganizó la administración de las provincias orientales: Comagene fue unida a Siria, Armenia Menor se convirtió en provincia y se reagruparon en una sola unidad administrativa, Galacia y Capadocia. Así Roma controlaba directamente todos los pasos del Eúfrates y la red de comunicaciones entre Asia Menor, Armenia y Partia.
4.4.7- Trajano y Los Partos 98-117 d.C. Dinastía De Los Antoninos.
Tras la muerte de Nerva, Trajano se convertía en el nuevo emperador en el año 98. Fue el primer emperador de origen hispano que llevó a Roma a su máxima expansión territorial y esplendor económico, reflejado en el legado arquitectónico. El reinado de Trajano trasformó el régimen imperial en una monarquía administrativa. El ejército era el principal instrumento expansionista. Su politica imperialista tenía dos puntos definidos: el Bajo Danubio y la frontera Oriental, frente a imperio parto. Tras convertir a Dacia provincia romana inició campañas en Oriente que terminaron agrandando la provincia de Siria, era la preparación hacia la conquista del Imperio Parto. En el año 113, el emperador Trajano inició personalmente una expedición a Oriente. Desembarcó en Siria, tras ocupar Armenia y sometió el territorio extendido entre los cursos de los ríos Tigris y Eúfrates. Las conquistas formaron las nuevas provincias romanas de Armenia y Mesopotámia. En el 116 se inició una nueva campaña contra los partos, conquistó Ctesifonte, capital de Partia, en el río Tigres, y constituyó con las regiones de la zona oriental del Tigres la provincia de Asiria. Descendiendo por el curso del Tigris avanzó hasta el Golfo Pérsico. Mientras tanto, el rey parto Corroes logró unificar a los pueblos iranios y penetró en las regiones ocupadas recientemente. En otras provincias, los judios de Mesopotamia aprovecharon el aislamiento para revelarse. A comienzos del año 117 Trajano cansado y enfermo, renunció a conquistar los territorios al este del Tigris, dejando Adriano, legado de Siria, el mando del ejército para reprimir la sublevación.
4.4.8 Política Oriental De Adriano (117 -138 d.C.)
Frente a la política exterior agresiva de Trajano, Adriano se propuso en su gobierno el mantenimiento de la paz, pero la ilimitada extensión de sus conquistas hacía necesaria una defensa armada para conseguir la paz en el interior de las fronteras del Imperio. En principio utilizó medios diplomáticos. En Oriente, puso fin a las hostilidades con los partos con la firma de un tratado: la provincia de Mesopotamia fue evacuada y Armenia volvió a su condición de estado vasallo entre los dos Imperios. Adriano buscó la amistad de los albanos del Cáucaso, que ofrecian excelentes puntos de apoyo en la vecindad del imperio parto.
El limes, como sistema de defensa de las fronteras del imperio, alcanza con Adriano su definitiva organización. La frontera se convierte en una línea continua de fortificaciones y puestos de vigilancia, protegidos por fosos o empalizadas.
4.4.9 Enfrentamiento con Los Partos en época de Marco Aurelio (161-180 d.C.)
Marco Aurelio no tenía experiencia en el mando del ejército y en la administración del imperio, pero su reinado se vio complicado por diversas guerras que le llevaron a estar al frente de ejército. Una vez más la cuestión Armenia provocó la guerra entre Roma y los partos. La iniciativa partió de Vologeso III, que a la muerte de Antonino invadió Armenia para instalar en el trono al príncipe arsácida Pacoro. Los romanos fueron derrotados en sus intentos de recuperar el país, así lo partos entraron en la provincia de Siria, volviendo a vencer a las fuerzas romanas (161 d.C).
Marco Aurelio confió el mando de las operaciones a su hermano adoptivo Lucio Vero, con dos excelentes generales, Estacio Prisco y Avidio Casio. Prisco penetró en Armenia, destruyendo Artaxata, expulsó a Pacoro e instaló como rey a Sohemo, protegido de Roma (163 d.C.) Avidio Casio, recuperada Siria, franqueó el Eúfrates y penetró en territorio parto derrotando a éstos en Dura-Europos, avanzando por el Tigris hacía la capital Ctesifonte, continuando la ofensiva al otro lado del río, hasta el corazón de Media. En estas circunstancias los partos pidieron la paz (166 d.C.), y esto supuso ventajas territoriales para los romanos al este del Eúfrates, en la alta Mesopotamia: Marco Aurelio y Lucio Vero recibieron los títulos de: Armeniacus, Parthicus y Medicus; Avidio Casio recibió un alto mando sobre el Oriente.
De esta campaña los romanos trajeron la peste que se extendería por todo el Imperio.
4.4.10 Politica Oriental de Septimio Severo (193-221 d.C) Dinastia de los Severos
La muerte de Cómodo, último emperador de los Antoninos, desencadena en Roma una crisis, a la que pondrá fin, tras cuatro años de guerra civil, Lucio Septimio Severo, fundador de una nueva dinastía que se mantendrá en el poder hasta el año 235. Representa una etapa crucial en la Historia del Imperio Romano.
Septimio Severo era de ascendencia libio-púnica, por tanto, provincial. Fue un brillante militar apoyado por parientes del ordo senatorial y ecuestre, además de contar con la amistad de personajes influyentes. Su subida al poder fue irregular, como consecuencia de un pronunciamiento militar y del apoyo del ejército, por lo que era necesario fundamentar su poder con bases legales, así Severo se proclamó hijo de Marco Aurelio y hermano de Cómodo. Su gobierno acentúo el carácter autoritario de la monarquía y la naturaleza sagrada de la función imperial. Severo promocionó la entrada en el Senado de miembros procedentes de las provincias africanas y orientales. Reformó el ejército para poder hacer frente a las presiones de los pueblos exteriores, creando una estrategia de fronteras con una fuerza móvil como elemento vital de defensa. Así se enfrentó a la defensa del Imperio. Tras la afirmación de la autoridad imperial en occidente, Severo partió hacia oriente para emprender una nueva guerra contra los partos (197-199). Conquista Babilonia, Seleucia y Ctesifonte, creando la provincia de Mesopotamia al otro lado del Eúfrates. Organizó Oriente de esta forma: Siria, fue dividida en dos provincias y Egipto perdió parte de su carácter excepcional aproximándose en su administración a las distintas provincias del Imperio.
Los partos, no dejaron de ser unos adversarios de consideración que infligieron varias derrotas a los ejércitos romanos. La centralización de la autoridad del Imperio Romano se enfrentaba a la tendencia contraria de estos, pero a menudo confiaban en los sentimientos antirromanos e incluso en la ayuda material de los estados vasallos de Mesopotamia, los judios, los árabes y otros pueblos de Oriente. Los Romanos consideraban al Estado Parto como un rival en pie de igualdad temiendo tanto a su caballería pesada como a su caballería ligera, ágil y entrenada desde su nacimiento en el arte de la guerra.
4.4.11 La Campaña de Caracalla contra Los Partos (211-217 d.C)
La personalidad de Marco Aurelio Antonino (Caracalla), trató de subrayar su carácter de rudo soldado y su devoción por Alejandro Magno, al que trató de imitar sobre todo en una política exterior expansiva, que tendría desastrosas consecuencias en la precaria economía de la sociedad imperial.
Tras considerar el limes renano-danubiano, mandó las legiones hacía oriente en una enorme campaña contra el Imperio Parto. Abandonó Roma en el 214 en compañía de su madre y del precepto del Pretorio, Macrino recorriendo las provincias orientales, de Asia Menor a Egipto, para recavar los medios humanos y materiales necesarios para su proyecto. La campaña comenzó en el año 216, con un gran avance romano en territorio parto. Al año siguiente cuando se disponía a reemprender las operaciones el emperador fue asesinado por un oficial pretoriano a instigación de Macrino.
4.4.12 Macrino (217-218 d.C.)
Tras la pérdida de Caracalla, Marco Opelio Macrino fue aclamado emperador por los soldados. Fue el primer emperador de rango ecuestre, poco aceptado por el Senado y con escasa popularidad entre los soldados, afirmó su autoridad ligándose a la dinastía de los Severos.
Su primer problema era terminar con el conflicto que llevaba azotando la politica de Roma varios siglos. Tras largas negociaciones, concluyó una paz que garantizaba el statu quo fronterizo con Partia y la soberanía nominal de Roma sobre Armenia, a cambio de una considerable suma de dinero. Fue un acuerdo poco glorioso. Trató de ganarse el favor general con diferentes medidas que no contentaron a nadie; deferencia ante el Senado, reducción de los impuestos, donaciones a la plebe y otras medidas de carácter populista. Terminó sus días asesinado
4.4.13 Severo Alejandro y el final de la época Parta (222-235 d.C.)
Los primeros años del reinado de Severo Alejandro estuvieron marcados por intentos estabilizadores frente a los graves problemas socioeconómicos que afectaban al Imperio. Pretendió restaurar el poder del senado, que se habría materializado en la creación de un consejo de regencia, compuesto por dieciséis senadores. Pero Severo Alejandro estaba falto de personalidad y fue un juguete en manos de su abuela, Mesa, y su madre, Mamea, que gobernaron el Imperio en su nombre. Es de destacar que el entorno imperial estuviera ocupado por grandes juristas como Ulpiano Paulo y Modestito, así como intelectuales como Dión Casio, Diógenes Laercio o Julio Africano.
Hacia el 224 fue asesinado Ulpiano por los pretorianos, y en el 226 murió Julia Mesa, con estos acontecimientos comenzó la caída del régimen y de la dinastía severiana. Comenzó a detectarse indisciplina en los soldados descontento por la economía del fisco y una inestabilidad social que extendió la inseguridad por todo el Imperio. En el exterior se presentaban problemas tanto en la frontera renano-danubiana como en la frontera oriental donde Artajerjes invadió la provincia romana de Mesopotamia.
En territorio parto, se estaban desarrollando profundos cambios, que iban a arrastrar al vecino Imperio romano. Un vasallo de los partos, el persa Artajerjes se rebeló contra su rey, Artabanes V, y, tras apoderarse violentamente del trono, sustituyó en el año 224, la dinastía arsácida por la sasánida. Los sasánidas, ferozmente nacionalistas anclados a las tradiciones imperialistas de la vieja Persia Aqueménida, que, en los siglos V y IV a.C., había extendido sus dominios desde el mar Egeo al Asia central, pretendían restablecer el imperio persa en sus antiguos límites. Creadores de un estado fuertemente centralizado, los persas encontraron un sólido lazo de unión en el fanático seguimiento de la religión predicada por Zoroastro, exclusiva e intolerante. La subida al poder de Artajerjes inaguró una nueva época, marcada por el constante enfrentamiento entre Roma y Persia que había de durar más de 400 años.
En el siglo I de nuestra era se produjeron grandes cambios en el Estado Parto. Estos habían pasado de una política activa y ofensiva que los había convertido en herederos de los seleúcidas, a una postura defensiva frente a Roma. La aristocracia había adquirido un situación privilegiada a expensas de la autoridad central que un siglo antes dominaba la política del Imperio. Aparecen cambios tales como los nuevos modelos de acuñación de monedas que comienzan a utilizar las letras partas junto con las griegas. A partir del siglo I los gobernantes partos utilizan el título de “Rey de Reyes” sistemáticamente y no de manera excepcional. También hacia el siglo primero se implanta la idea según la cual los gobernantes partos eran descendientes del aqueménida Artajerjes II. La necesidad de una ideología de legitimidad y continuidad se hizo patente en el siglo I ante los cambios producidos por la inestabilidad interna y del debilitamiento del poder central. Esta inestabilidad se dio por ejemplo en el reinado de Artabano III (12-38 d.C.), Artabano fue un jefe local de Hircania y encabezó una rebelión contra el rey parto Vonones, al que su padre, Fraates IV, había enviado a Roma para más tarde alcanzar el trono. Tras varios años de lucha, Artabano venció y entró en Ctesifonte hacia el año 12, intentando reforzar la autoridad central del estado parto frente a la nobleza, pero no tuvo éxito. Tal era la inestabilidad al trono que Artabano, hacía el año 36, hubo de refugiarse en el Irán oriental durante unos meses en que el candidato de Roma, Tiridates III, logró detentar el poder. Artabano recobró el trono hasta su muerte pero siguieron produciéndose sublevaciones como el de la ciudad de seleucia.
El Estado Parto se vio a menudo sometido a presiones en sus fronteras septentrional y oriental a veces más peligrosas que las relaciones con los romanos. A fines del siglo I se alzó al este del Irán un reino nuevo y poderoso, el Kushano. Se sabe muy poco de las relaciones que los partos mantuvieron con los kushanos y la India. Parece ser que existió cierto número de principados indo-partos, que algunos de ellos tal vez estados-tapón entre kushanos y partos, sujetos a una u otra de estas potencias como ocurría en la frontera occidental.
Los partos no lograron nunca una centralización como la de sus predecesores los aqueménidas o sus sucesores los sasánidas. Algunos centros tributarios de los partos, pero semi-independientes, eran ciudades, como Seleucia y Hatra, otros eran estados grandes, como Armenia y la Pérside. Entre estos dos últimos había otros, como Osroene, Gordiene, Adiabene, Mesene, o Caracene y Elimaide o Elam. Se considera un periodo de muchos reyes tribales. La fragmentación política del Estado parto es el marco en el cual deben examinarse los aspectos culturales y religiosos de éste.
El laboriosos sistema de escritura parta contribuyó a la falta de fuentes de la época. Hasta finales del siglo I la escritura y la lengua arameas siguieron usándose en Partia, en el siglo III, sin embargo, encontramos parto escrito aunque con muchos ideogramas arameos. La orientalización de los partos, realizada a costa de su helenismo, puede haber contribuido al desarrollo, del sistema de escritura parto. En el siglo III se dieron otras muchas modificaciones en el Cercano Oriente que invirtieron los papeles de Irán y del Imperio Romano, a parte de producir nuevos manifestaciones religiosas, artísticas y culturales en general, en el siglo III se inicia una extensa actividad literaria en muchas lenguas del oriente, el periodo parto fue importante en la historia de la literatura iranía de la que conservamos muy poco, pero en la literatura neopersa posterior no faltan las huellas del influjo parto.

La caída de la dinastía arsácida a manos de un rebelde de Persis, tuvo muchas repercusiones. La presión de las armas romanas sobre los partos debió de contribuir el estado de éstos, sin embargo lo que más lo debilitó fueron las propias divisiones internas. El rey parto Vologeses V se disputaba el poder con Artabano V. La invasión de territorio parto, en el 216, por Caracalla coincidió con la rebelión de Artajerjes, hijo de Papak, vasallo de los partos, en Persia. No se sabe exactamente la cronología de los primeros reyes sasánidas, un grupo de especialista sitúa en el 224 d.C., la derrota final de Artabano y su muerte a manos de Artajerjes, mientras la sitúan en el 226 d.C. Tras la muerte de Artabano los partos siguieron luchando hasta que finalmente algunos de los príncipes arsácidas se refugiaron en Armenia donde gobernó hasta el 428 d.C., una rama colateral de la familia real parta

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